Pastel
Pastel
Se puede decir que la técnica del pastel es prehistórica por que el empleo de tizas y similares fueron de uso frecuente en la antigüedad, aunque el pastel que conocemos hoy no aparece hasta el siglo XVII.
Es una las técnicas más puras en cuanto a que se utilizan los pigmentos prácticamente sin medios aglutinantes, por lo que la permanencia de los colores no está afectada por los diluyentes y aglutinantes. Como inconveniente principal, está la resistencia mecánica al frotamiento que es prácticamente nula.
El pastel se hace mezclando el pigmento finamente molido con pequeñas cantidades de goma de tragacanto y creta precipitada, esto se amasa o inyecta para conseguir pequeños cilindros. (Cuadrados en los pasteles duros)
Los pasteles para artistas se suelen vender en tres grados de dureza: blando, medio y duro. El más utilizado es el blando, dejando las otras durezas para efectos o superficies especiales. Existen pasteles de calidad escolar que no sirven para trabajos serios a causa de su pigmento poco concentrado y de permanencia dudosa. Por otro lado, los pasteles de calidad “artista” tienen una gama de colores muy extensa con unas nueve gradaciones por color (un ejemplo de ello es Rembrandt Soft Pastel).

PAPELES QUE SE USAN EN LA TÉCNICA DEL PASTEL
Teniendo en cuenta que la materia del pastel se queda colgada sobre el soporte, los papeles tienen que tener unas cualidades de rugosidad y calidad similares a los usados en acuarela o carboncillo, con la particularidad de que la mayoría de la veces se usan papeles coloreados como base del dibujo, en las tiendas de bellas artes podrán ser aconsejados por una gran variedad de calidades para el uso del pastel.
Los papeles se comercializan en tres tipos:
- El fibroso semejante al de acuarela y al de dibujo al carbón, que tiene un grano apropiado para recibir el pigmento.
- El granulado que realmente es como un papel de lija muy fino y suave.
- Y el vitela o flocado que es muy parecido al acabado de algunas pieles de antes.
Algunos artistas colorean o pre pintan el papel con acuarelas con lo que se consiguen resultados muy originales.
También se emplean lienzos y tableros preparados con una imprimación a la que se le añade polvo de piedra pómez para conseguir una buena superficie mordiente.
Pastelistas modernos suelen experimentar con otras superficies tales como cartones rugosos, telas y papel de lija superfino con resultados sorprendentes.
Las obras al pastel en general no se deben fijar. Como mucho se puede realizar un ligero fijado con pulverizado muy fino, pero casi nadie lo hace.

Obra de Jose Redondo, título: Homenaje a Claudio Bravo
El pastel surgió principalmente para su uso en retratos y desnudos, pero en la actualidad se usa indistintamente para bodegones y paisajes.
Algunos de los pastelistas famosos de los siglos XVII y XVIII son:
Jean Batiste Simeón Chardin, Francia 1699 a 1779
Maurice Quentin de la Tour, Francia 1704 a 1788.
A los que hay que sumar parte de los impresionistas y retratistas del XIX incluyendo a españoles tales como Raimundo Madrazo.
A día de hoy, uno de los pintores más cotizados por no decir el que más se cotizada como pastelista Claudio Bravo pintor hiperrealista nacido en Valparaiso (Chile) 1.936 , que estuvo residiendo unos años en Madrid donde tuve el placer de conocerlo, y que realiza unos bodegones al pastel tan perfectos que difícilmente de distinguen de sus óleos.
En España tenemos entre otros a Felipe Santamans que pinta unos desnudos y bodegones esplendidos.
Es de sumo interés el resaltar que el pastel no se puede barnizar, ni se puede enmarcar en contacto directo con el cristal, porque el roce lo desprendería, así que siempre hay que usar unas tiras de cartón como separador en los bordes, o lo que es mas normal, colocar un passepartout que a la vez de separar el pastel del cristal, le da un cierto espacio hasta el marco y armoniza el color.










