Acrílico
Pintura acrílica
La pintura acrílica data de la primera mitad del siglo XX, y fue desarrollada paralelamente en Alemania y Estados Unidos. Es una clase de pintura de secado rápido, usa los mismos pigmentos que en el óleo o la acuarela pero diluidos en un aglutinante formado por resina sintética, los pigmentos están contenidos en una emulsión de un polímero acrílico (cola vinílica, generalmente). El medio resultante es soluble en agua, una vez secas son resistentes a la misma. Destaca especialmente por la rapidez del secado y acabado mate ( menos medio ) o brillante ( más medio ). Asimismo, al secar se modifica ligeramente el tono, más que en el óleo. Es una pintura muy estable, resisten a la oxidación y su conservación provoca pocos problemas.
Este tipo de pintura hace fácil el trabajo sobre soportes absorbentes y la realización de empastes con una gran resistencia, cosa que en el caso del óleo no ocurre, su tendencia es cuartearse.
El desarrollo de la pintura acrílica como medio artístico se produjo en los años 20, un grupo de pintores mexicanos, en especial, querían pintar grandes murales para edificios públicos, algunos de ellos en los muros exteriores, expuestos al aire libre. Necesitaban una pintura que se secase rápidamente y permaneciera estable ante los cambios climáticos. Por este procedimiento se desarrollaron dos resinas sintéticas adaptadas como medio artístico: la acrílica y el acetato de polivinilo (PVA).
Las resinas acrílicas se hacen a partir de ácidos acrílicos y metacrílicos. Con las debidas adiciones, se consigue un medio soluble en agua, lo que permite diluir los pigmentos con más medio, con agua, o con una mezcla de los dos, según el acabado que se desee. Tiene especial importancia el hecho de que la pintura acrílica se seca en cuanto se evapora el agua, y una vez que esto sucede -en cuestión de minutos- ya no tiene lugar ninguna otra acción química.
La experimentación continuó en los EE.UU., y los pintores comenzaron a darse cuenta de que las posibilidades del nuevo medio superaban con mucho las necesidades del mural exterior. Los ensayos tuvieron tanto éxito que parecía que los científicos habían conseguido algo casi totalmente estable. En 1945, nacía en Ciudad de México otro estudio: el Instituto Politécnico Nacional, donde artistas consagrados y estudiantes trabajaban con acrílicos. En las mismas paredes del Instituto se pintaron varios murales interesantes.
En los años 50 ya existían pinturas acrílicas en el mercado y los pintores aplicaban los colores de muy diversas formas. Veladuras, a veces colocando el lienzo en el suelo y vertiendo encima la pintura.

La investigación y la experimentación son procesos lentos, y hasta mediados los años 60 no se dispuso de acrílicos en Europa. Desde entonces, los han empleado innumerables artistas británicos.
TÉCNICAS
Los acrílicos han llevado a la exploración de nuevas técnicas, con la ventaja adicional de que el nuevo medio es
químicamente más seguro y estable que el óleo. Cuando aparecieron los primeros colores, los artistas tendían a usarlos del mismo modo que los medios ya existentes. Sin embargo, se ha demostrado que los colores acrílicos tienen características propias y es una pérdida explotarlos a imitación de otros medios.
Los acrílicos tienen ventajas y limitaciones, y es tarea del pintor decidir si puede aprovechar unas a pesar de las otras. Como medio, no tienen nada que ver con los óleos; la sustancia y cuerpo de los colores son más semejantes a los de la acuarela, gouache y temple. Los acrílicos tienen una luminosidad y una delicadeza que invita a diluirlos, bien con agua, bien con un medio acrílico.









